Estamos muy contentos porque el fujimorismo y el alanismo estén llegando a su mínima expresión. El fujimorismo, por ejemplo, ya usa muy restringidamente a sus trolls en las redes, porque ya han evaluado que tuvieron un efecto boomerang, contrario a sus intereses. También han desaparecido seguramente porque han sido despedidos de su ruin trabajo diario. Eran tan miserables al tratar de demoler a sus rivales políticos, que lograron que sus rivales sobrevivan y ellos se hundieron. Alan García, por su lado, tiembla y parece que su camino a la cárcel es inexorable. No le resultan bien ninguno de sus psicosociales. Ambos hechos, la caída del fujimorismo y la deblacle del alanismo producen alivio y complacencia. Los argumentos que hemos ido desarrollando sobre Chinchero nunca han tenido que ver con los enfrentamientos entre el Ejecutivo y el fujiaprismo, ni ha pretendido ser contraria a la lucha contra la corrupción, más bien participa de esa lucha.  

Chinchero, en esta secuencia de artículos que he escrito, ha sido abordado en su propio proceso, al margen de estas situaciones, como un proyecto que le hace daño al Cusco y al Perú, al turismo, al desarrollo sostenible, a los sistemas agrícolas expertos desarrollados durante miles de años en el Valle Sagrado y que presenta riesgos extremos sobre el Patrimonio y que generará graves problemas sociales y urbanos. Aquí mostramos las observaciones de la Contraloría a la licitación de la remoción de tierras del proyecto del Aeropuerto de Chinchero, que nos hace conscientes que durante este gobierno, las prácticas de los empresarios y el Estado respecto a Chinchero, no difieren mucho de las prácticas que se usaron para crear el gravísimo problema del contrato y la adenda de este proyecto.  

Dicho sea de paso, aunque festejada por algunos, la imagen del movimiento de tierras en Chinchero fue profundamente dolorosa al exponerse por vez primera el desastre en toda su dimensión. Una alfombra de los más variados verdes arrasada por bulldozers y excavadoras, destruyendo sin piedad el legado de los incas y uno de los paisajes naturales más impresionantes y bellos de la Región, pensando tal vez como muchos "anticentralistas" con una pobreza espiritual desmesurada "que el progreso siempre tiene costos que hay que asumir". Estos costos no los debería tener jamás, porque un paisaje cultural y natural como el de Chinchero es la fuente misma de la riqueza que proviene de la actividad turística en Cusco. 
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"La Contraloría General de la República mediante el "Informe de Acción Simultánea #1345-2018-CG/MRPOY-AS" detectó serias deficiencias en el procedimiento para la contratación del movimiento de tierras en el Aeropuerto de Chinchero e identificó hechos QUE PONEN EN RIESGO el logro de los objetivos o resultados de la ejecución de la obra que técnicamente tiene la denominación "Movimiento de Tierras en sectores Resa Sur y luces de aproximación a la pista 34 del Aeropuerto Internacional de Chinchero-Cusco (AICC)  

La Contraloría detectó cuatro (4) hechos riesgosos que detallamos a continuación:

1.- Se otorgó la buena pro a un postor cuyo personal profesional clave para el puesto no acreditaría la experiencia requerida, la cual pondría en riesgo la calidad de la obra y el cumplimiento con el objeto de esta contratación (Básicamente, en el residente de obra y el ingeniero de suelos y pavimentos).

2. Deficiencia en la formulación del presupuesto que sustentó el valor referencial, por la inclusión como costo directo del monitoreo arqueológico, pese a contemplar un arqueólogo en los gastos generales durante toda la ejecución de la obra, más la aplicación equivocada del IGV en el cálculo del aporte a SENCICO y la inclusión sin sustento de nuevos gastos generables variables, que generan el riesgo de propiciar pagos indebidos al contratista.

3. Deficiencias en la formulación del expediente técnico ocasionarían que no se obtenga una intervención definitiva, con el riesgo de incurrir en mayores riesgos por duplicidad de trabajos para lograr los objetivos del proyecto.

4. Deficiencias en la absolución de consultas y observaciones durante el proceso de selección de la licitación ocasionarían que no se cumplan con las especificaciones técnicas del expediente aprobado.

La Contraloría previene que por estas deficiencias halladas en el proceso de licitación los costos se pueden incrementar y ya no se incrementaron porque en el mismo documento contralor se reconoce que los gastos generales de 927 mil soles pasaron a más de tres millones y medio de soles. También se evidencia que los "técnicos" del Ministerio de Transportes y Comunicaciones formulan las licitaciones de manera tal que tengan resquicios para que al final el contratista pueda percibir pagos indebidos.

Como se recordará, el pasado 7 de diciembre del 2018 la empresa "Altesa Contratistas Generales S.A.", ganó la buena pro de la licitación pública Número 5-2018-MTC/ 10 para el movimiento de tierras por un monto de 34 millones 664 mil soles, siendo designada como empresa como empresa supervisora al "Consorcio Chincheros", siendo el plazo de ejecución 272 días calendario". 

(Publicado por "El Matutino", diario cusqueño, el martes 12 de febrero del 2019)